auto tiger

Tiger Woods sobrevivió a brutal accidente automovilístico

Tiger Woods, para muchos el mejor golfista de todos los tiempos sufrió en la mañana de California, mediodía del continente sudamericano un tremendo accidente automovilístico.

Si bien hasta el momento hay varios rumores, lo importante es que el estadounidense está con vida.

Ha sufrido daños en su cuerpo y está hospitalizado.

Mark Steinberg, agente del Woods informó q el profesional estadounidense había sufrido heridas en las piernas y que estaba siendo operado,

Woods está en cirujía para reparar serias lesiones en su cuerpo y se espera que pase varios días internado.

El comunicado de la policía de Los Angeles, el Sheriff expresó que sobre las 7.12 hs local recibieron una llamada de un accidente en Rancho Palos Verdes donde un vehículo había sufrido muchos daños.

“El Sr. Woods fue rescatado por los bomberos y paramédicos del condado de Los Ángeles, y luego fue llevado a un hospital local en ambulancia debido a sus lesiones” señalo el Sheriff.

El grave accidente de Ben Hogan en 1949

Tras el grave accidente algo se nos vino a la mente, fue el terrible accidente de Ben Hogan junto a su esposa Valerie Fox el 2 de febrero de 1949.

La pareja sobrevivió a una colisión frontal fatal contra un autobús.

Para salvar a su esposa, se arrojó sobre su esposa para protegerla, lo que a su vez también le salvó la vida. Si no se hubiera movido de su asiento para protegerla, la columna de dirección le habría perforado el pecho según reportes de aquella época.

El accidente lo dejó paralizado durante varios meses y los médicos declararon que nunca podría caminar, y mucho menos volver al juego. Sin embargo, fue dado de alta del hospital 59 días después del accidente y sorprendió a todos sus fanáticos cuando regresó.

El parte médico de sus daños fueron: doble fractura de pelvis, una clavícula rota, fractura del tobillo izquierdo, dos costillas astilladas, múltiples coágulos y otras complicaciones hematológicas que acabarían forzando a ligar la vena cava.

El médico le explicó que volvería a caminar y a llevar una vida relativamente parecida, pero que las lesiones le impedirían pasar excesivo tiempo de pie y que sentiría el cansancio con mayor rapidez.

Ben Hogan era uno de los grandes de su tiempo.

A sus 37 años, con más de quince en el circuito, ya había conquistado en los dos años anteriores tres “Majors” (ddos PGA Championship y un US Open) y se sentía en absoluta plenitud.

Pero aquella mañana del 2 de febrero de 1949 pareció cambiarlo todo.

Ben y Valerie salieron casi de madrugada, después de un rápido desayuno, del Motel El Capitán en Van Horn (Texas).

Les esperaba un viaje de casi 800 kilómetros para llegar a otra localidad donde él debía jugar. El golf profesional obligaba a constantes desplazamientos, la mayoría de ellos por carreteras, para acudir a las muchas invitaciones que recibían. Era la manera de engordar la cuenta corriente porque de las victorias en los torneos “Majors” uno no podía vivir únicamente.

Hogan terminó obteniendo nueve “Majors” y 69 victorias en el campo rentado.